domingo, 29 de noviembre de 2009

Metodología, motivación y otras hierbas…

No digo nada nuevo al afirmar que las empresas de desarrollo de software cuentan como materia prima para crear sus “productos finales” con la tecnología y conocimiento. Ahora bien, este conocimiento no reside en el aire, sino en las personas.

Los malos modelos directivos valoran los recursos solo en su aspecto cuantitativo sin valorar la calidad de los mismos. He oído a “grandes” gestores del sector de desarrollo de software, sacar pecho al decir que consigue dos “recursos” (por ejemplo programador) al precio de uno. Por supuesto, el cambio implicaba sustituir una persona con diez años de experiencia por dos becarios, pero desde su perspectiva el cambio de 2x1 implicaba el doble de trabajo al mismo coste…

Este mercado avanza, lentamente y en su proceso madura. Podemos decir que el ritmo al que madura el mundo del desarrollo del software es varias veces más lento que el ritmo al que avanza la tecnología, pero aun así, lo hace. Si hiciéramos un paralelismo con algún otro sector de desarrollo más maduro, supongamos la automoción, nadie se plantearía trabajar sin una metodología definida que permita a todos los miembros de los diferentes equipos conocer las reglas del juego. Aún así hay muchas empresas que no emplean ningún tipo de metodología explicita. 

Pensemos un poco sobre como impacta la forma de trabajar en la motivación de los profesionales. Los músicos de una orquesta, por muy buenos que sean, necesitan una partitura compartida para tocar juntos. Es cierto que la partitura ya esta creada por un compositor (en muchas ocasiones genios) y esta no varía. Se repite de idéntica manera miles de veces y no se adapta a las demandas del que la escucha. Nuestra partitura es más compleja. Varía con el tiempo y no es conocida de antemano (aunque las metodologías predictivas se empeñen en decir lo contrario). Al empezar nuestra obra no conocemos la cantidad de violines o tubas que necesitaremos…

Esta complejidad es una razón más para contar con una poderosa herramienta como la metodología que nos guie por el camino. Esta nos aporta:

  • Evitar desgastarnos en definir y redefinir procesos implicados en el día a día.
  • Aplicar cierta “objetividad” a la forma de trabajar y a la valoración del trabajo de los miembros del equipo.
  • Ganar en visibilidad al definir roles y responsabilidades asociadas.
  • Alinear los objetivos de los diferentes miembros del equipo.
  • Tener una base que adaptar y mejorar para los siguientes proyectos.

Cualquiera de estas características son básicas a la hora de motivar a los profesionales, sobre todo a los buenos. He tenido experiencias al respecto y es un autentico fenómeno a estudiar como cambia la aptitud de los miembros de un equipo que trabajan sin ninguna metodología explicita, al implantar una metodología (especialmente las ágiles). Muchos de ellos tienen la sensación de que su trabajo no se valora porque no es visible, lo cual acaba implantando un “comunismo” asesino de la eficiencia.

Podemos decir que los buenos profesionales necesitan visibilidad y que la metodología aporta visibilidad…así que la cosa está clara.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿Que hace un tecnólogo como tú en una crisis como esta?

Estamos en lo que parece el ecuador de la crisis económica mundial. Los que ya peinamos alguna que otra cana ya hemos pasado por esto antes y probablemente pasaremos por alguna más. Ya conocemos como se comporta el mercado y os apuesto lo que queráis a que, aunque pase la dichosa crisis, el tiempo de reacción de las empresas de tecnología hacia sus currillos (y la de los clientes hacia las empresas) se estirará lo más posible.

Nos guste o no tenemos que mover ficha. De hecho, tenemos que hacer ajustes para corregir un problema que ni hemos creado ni podíamos haber evitado... Con el fin de adecuarnos a la situación, debemos ser especialmente cuidadosos en algunos aspectos de nuestro día a día, sobre todo, con los directamente o indirectamente relacionados con los (escasos) presupuestos que manejamos.

  • Ajusta y maximiza más que nunca los recursos
    Puede ser un momento interesante para transmitir al cuadro directivo la necesidad de introducir/mejorar la metodología a emplear en los desarrollos. Argumentado las ventajas de la misma, las empresas suelen estar más receptivas a las mejoras, sobre todo si estas implican poca (o nula) inversión. Mantener una buena visibilidad es un aspecto clave para que los stakeholders analicen mejor que nunca en que se invierten los recursos.
  • Céntrate en lo importante
    No es nada nuevo, lo deberíamos hacer siempre y las metodologías agiles se cansan de repetirlo. El riesgo de que los proyectos se trunquen a medio camino es más alto en época de inestabilidad. Los presupuestos se aprueban para los diferentes ejercicios y puede ocurrir que un proyecto se paralice o cancele. 
    Priorizar las funcionalidades que más valor aportan, así como evaluar con detalle aspectos de más difícil R.O.I. (Creación de Frameworks, metalenguajes, diseñadores…) siempre es importante, pero ahora se vuelve crítico.
  • Tomate tiempo para apoyar a la fuerza comercial
    Vender siempre es difícil, vender Software o servicios de I.T. siempre es muy difícil, pero es que en épocas duras se convierte en una acción titánica. Los comerciales e ingenieros comerciales involucrados en las acciones de preventa necesitan justificar y explicar más claramente que nunca porque el cliente debe invertir en el servicio que ofrecemos.
    No escatimes en apoyar con argumentos tecnológicos las soluciones ofrecidas, puesto que cada venta es una batalla y todas las justificaciones que tengamos a mano serán muy apreciadas.
  • Valora la posibilidad de emplear soluciones estándar
    Potencia el R.A.D. Intenta recortar los tiempos de desarrollo evitando en la medida de los posible los desarrollos a medida desde cero. Probablemente existan soluciones, bien creadas por Microsoft o terceros, para la mayoría de problemas a solucionar. Esto te permite centrarte en la funcionalidad que realmente aporta valor. Es increíble la cantidad de funcionalidad común que está a mano y no empleamos por no tomarnos el tiempo en evaluarla...
  • Re-evalúa las infraestructuras
    Probablemente el súper C.P.D. diseñado en los momentos de vacas gordas pueda ser sustituido (antes de realizar la inversión a poder ser ;)) por un sistema en Cloud que reduzca el coste total del proyecto de manera significativa. O quizás explicando en detalle el coste que supone cierto grado de disponibilidad de una funcionalidad, esta no le parezca tan importante al cliente…
  • Revisar aquella certificación para la que nunca tenias tiempo
    Si tienes un poco más de tiempo de lo habitual, ten en mente que las crisis no son eternas, pasan y cuando se levante el telón los mejor preparados podrán aprovechar el tirón para reclamar los mejores puestos que vuelva a ofrecer el mercado.

Lo que nunca debemos hacer es caer en el desanimo, estamos en esto porque es nuestra profesión y además porque nos gusta, que se note!

viernes, 11 de septiembre de 2009

La historia del zapatero de Ikea y la perspectiva del proyecto

La historia que os voy a contar está basada en hechos reales. Aprovechando que tengo unos días libres antes de salir de viaje me he dispuesto a acabar con la fila india de zapatos que tengo por casa. Así que ni corto ni perezoso me fui al Ikea y me cogí un zapatero de esos tan apañado que te montas en casa.

Me puse manos a la obra y decidí seguir las instrucciones que tan amablemente incluyen los suecos a modo de ”paso a paso”. Tras una revisión previa combinada con mis nulos conocimientos en bricolaje y ebanistería, me decidí a seguir los pasos indicados al pie de la letra. El resultado, os lo podréis imaginar, un zapatero impresionante con una de las tablas del frontal colocada al revés, es decir, un precioso acabado en madera virgen…

Me ha dado por pensar los motivos de este pequeño desastre y la analogía de los mismos en los proyectos de desarrollo de Software. Podemos decir que yo he sido el programador currillo que he recibido una serie de pequeñas tareas bien definidas. Estas tareas fueron creadas por un gran analista sueco como resultado de un diseño basado en el análisis de la funcionalidad a cubrir.

Por supuesto, no tengo ninguna duda de que el señor analista sueco creó las tareas de manera correcta en su contexto y en su momento. Lamentablemente en el proceso de “codificación” de mi zapatero se han dado algunas circunstancias inesperadas.

  • Errores humanos
    Tras comprobar de nuevo las instrucciones observo que no se especifica explícitamente el lado que debe dar hacia el frontal y cual no. Obviamente mi decisión no fue la correcta.
  • Falta de comunicación
    La verdad es que el analista sueco no me pillaba lo suficientemente a mano para completar las dudas que me surgían sobre el manual mientras avanzaba el desarrollo del proyecto.
  • Falta de perspectiva e interiorización del alcance global del proyecto He depositado mi confianza en el manual, sin llegar a interiorizar los componentes del proyecto. Si lo hubiese comprendido como un conjunto, me hubiera dado cuenta de que ese madero en el frontal dado la vuelta no encaja bien, pero para cuando  comprendí que eso era el frontal ya era demasiado tarde….
  • Falta de revisiones
    Una pequeña revisión al finalizar cada paso o conjunto de pasos podría haber evitado la desviación. Esto me habría limitado la cantidad de pasos a deshacer para recolocar el maldito madero y por lo tanto, el esfuerzo (dinero en proyectos reales) malgastado en problemas que yo mismo me he buscado.

En el mundo del Software tanto las especificaciones como los entregables son más abstractos. Si no comprendemos bien las necesidades del cliente, (las que nos transmite y las que ni él mismo ha identificado aún!) podemos llegar a las oficinas del cliente con un software que le produzca mas enfado que satisfacción. Dichas necesidades en la mayoría de ocasiones nos son totalmente ajenas y desconocidas puesto que no conocemos profundamente el sector del cliente (Al menos en los primeros proyectos tipo!).

Sin trabajar este proceso de interiorización apoyado en la empatía, podemos entregar el zapatero al cliente sin enterarnos de que tenemos el madero al revés aunque lo estemos mirando con todo detalle...

Así que dicho queda, me voy a por la caja de herramientas de nuevo…

domingo, 30 de agosto de 2009

Desarrollador con calidad vale por dos (o más...)

Las metodologías ágiles nos recomiendan centrar nuestros esfuerzos en aportar valor al cliente. Dicho valor se traslada a través de los entregables que el equipo va liberando en las diferentes iteraciones. En el mundo del desarrollo de aplicaciones informáticas, el más importante de todos los artefactos que entregamos es el Software. Y este software se genera desde el código que generan los miembros del equipo.

Bueno eso este claro. Y que menos se puede pedir al equipo que se aplique al máximo con el código que genera? Como desarrollador de software el código es tu producto final, y este debe ser desarrollado con la máxima calidad que nos sea posible.

Algo que todos (los que entendemos como funciona el negocio del desarrollo de software..) tenemos claro, es que es más rentable asegurar al calidad de nuestros desarrollos desde las primeras etapas del proceso en vez de corregir los errores más tarde. El impacto de los errores crece exponencialmente cuanto más tarde se descubren.

Por lo tanto, como desarrolladores profesionales que somos, debemos poner especial hincapié en mantener presente la calidad en nuestros proyectos. Es fácil de decir, pero como a menudo, no tan fácil de conseguir…

Existen algunos grupos de problemas comunes que podemos identificar como focos problemáticos:

  1. Comunicación pobre y malas interpretaciones
    La capacidad de comunicación del ser humano es uno de los factores que le diferencia del resto de las especies. El grado de abstracción que podemos aplicar a la misma es muy alto. Esta característica, nos permite transmitir mucha información de manera muy efectiva.

    Por ejemplo, si yo te digo, singelton, grano fino, o capa de servicios y ambos tenemos un conocimiento equivalente en la materia, hemos conseguido transmitir una serie de conceptos más o menos complejos de manera optimizada.

    Es una herramienta potente, pero que debemos cuidar para evitar desviaciones igual de potentes. La comunicación debe ser clara y fluida, asegurando que el receptor ha comprendido el mensaje en la misma dimensión que deseamos emitirlo. No se debe escatimar en comunicación funcional, técnica, recabar feedback del equipo y aplicar un poco de psicología (la empatía puede ser la clave). Colaborar en este juego es parte de la tarea de cualquier miembro de un equipo.

  2. Errores de programación
    Las personas  escriben código y las personas comenten errores. Ergo…el código tiene errores (ahora no abusemos del mismo para hacer chapuzas diciendo es intrínseco el error en la persona...)

    Escribir buen código no es fácil. Debemos tener en cuenta aspectos como seguridad, rendimiento, localización, mantenibilidad... y en tiempo record!

    Aunque apoyarnos en el CLR ayuda, siempre existirán bugs que tendremos que corregir y realizar mantenimiento sobre el mismo. Y esto ocurre haciendo las cosas todo lo bien que podemos, esforzándonos al máximo como desarrolladores. Imagínate si no lo hacemos así…

  3. Falta de realimentación de pruebas
    Escribir pruebas unitarias es un trabajo que (casi) no aporta visibilidad. Lleva tiempo y no es código fácil de reutilizar. Aunque los desarrolladores sabemos que debemos escribirlas y esforzarnos y alcanzar la cobertura d código marcada por los parámetros de calidad del proyecto, a menudo nos enfrentamos a desincentivos que tientan a no realizarlas. Pero lo que es seguro, es que sin un buen conjunto de pruebas, (no tiene que ser muchas pero si bien diseñadas) es muy fácil cambiar código y no descubrir los efectos secundarios no deseados hasta demasiado tarde. (vamos creando un coladero…)

  4. Versión distorsionada
    Gracias a la metodología al principio, y a las herramientas de control de código fuente, más adelante no se han producido millones de asesinatos entre los desarrolladores. Aún así existen archivos y configuraciones de puestos que no son propios del código fuente cuyas diferencias producen errores que son difíciles de diagnosticar. Cuantas veces hemos oído eso de "En mi máquina funcionaba!".

  5. Falta de transparencia
    Para desarrollar un proyecto con éxito hace falta todo. Como una de las piezas falle o no se comunique adecuadamente todo el proyecto se puede venir abajo como un castillo de naipes. Tradicionalmente, han sido mundos diferentes (e inconexos!!) aspectos como la infraestructura de desarrollo, el sistema de gestión del proyecto, el trazado de requisitos/errores, métricas...(Intenta sincronizar el s.v.n. con el Visio que se sacó tu gerente de la manga...;))
    En esta situación, el equipo tiene poca visibilidad respecto al estado global del proyecto. (aparte de los odiados y poco fiables informes de estado...)

Cada una de estas cinco categorías son un foco potencial de problemas que afectan directamente a la calidad del código realizado. Esto implica que el mecanismo que el cliente emplea para evaluar el valor aportado, tiene problemas que afectan, directamente, a las sensaciones que transmitimos. La aparición de herramientas que nos permiten gestionar todos los aspectos relacionados con el desarrollo de manera orquestada vienen a facilitarnos la vida, y conocer sus posibilidades es un esfuerzo con seguro retorno de inversión.

Por nosotros que no quede...

martes, 18 de agosto de 2009

¿Es lo mismo arquitectura por capas y N-Tier?

Me parece importante, para optimizar la comunicación entre profesionales, que todos tengamos claros los conceptos y los apliquemos para referirnos exactamente a lo mismo. Esto nos evita malas interpretaciones y errores muy críticos sobre todo en entonos de desarrollo rápido de aplicaciones (RAD). 

Existen dos conceptos arquitectónicos que a veces tendemos a confundir. Estos son la “Layered arquitecture” (arquitectura por capas) y la “N-tier arquitecture” (arquitectura de N-niveles). Me voy a referir a ellas sin traducirlas, puesto que ambos conceptos (“layer” y “tier”) pueden verse traducidas (erróneamente en el caso de “tier”) como “capa” lo cual fomenta aún más la propensión a errores.

Veamos primero que es exactamente “Layered architecture”: 

Se centra en una distribución jerárquica de las roles y responsabilidades proporcionando una separación efectiva de las preocupaciones. (cada cual que se apañe con sus problema…). El rol indica el modo y el tipo de interacción con las otras capas, y la responsabilidad indica la funcionalidad a alcanzar.

Por ejemplo, el diseño de una típica aplicación Web comprende una capa de presentación (funcionalidad relacionada con la U.I.), capa de negocio (procesamiento de reglas de negocio) y capa de datos (funcionalidad relacionada con el accesos a datos.)

El estilo de arquitectura por capas tiene algunas características que  la identifica:

  • Describe una descomposición de servicios de tal manera que las interacciones ocurren normalmente entre capas vecinas. (depende de lo laxos que queramos ser…)
  • Las capas de la aplicación pueden residir en el mismo ordenador fisco o pueden estar distribuidas en separados equipos. El concepto de distribución se aplica siempre que se produzca el mecanismo de marshaling para realizar una comunicación (siempre que no se comparta espacio de memoria…)
  • Los componente de cada capa se comunican con otros componente de otras capas a través de un conjunto de interfaces bien definidos. (sino apañados vamos…)
  • En alguna ocasión ha sido descrito como “pirámide invertida de reutilización” donde cada capa agrega sus propias responsabilidades  y abstracciones a la capas que están por debajo.

Que beneficios conseguimos aplicando esta distribución en capas?

Abstracción, encapsulamiento, capas de funcionalidad muy bien definidas, alta cohesión, reusabilidad (las capas inferiores de la pirámide no tienen dependencias de las superiores por lo que es fácil reutilizarlas) y débil acoplamiento (comunicación basada en abstracciones)

La separación, reduce el riesgo y el impacto de los cambios tecnológicos. Por ejemplo al cambiar el mecanismo de persistencia de la aplicación las capas que lo consumen no tienen porque realizar cambios. Además aumenta el rendimiento (a partir de cierta carga de trabajo) al distribuir las capas sobre múltiples capas físicas. También aumenta la escalabilidad y la tolerancia a fallos.

Este escenario es propicio para implementar una buena política de pruebas, permitiendo conmutar entre diferentes implementaciones de los interfaces (mock, servicios reales…)

Por otro lado tenemos la “N-Tier architecture”

El estilo de despliegue de esta arquitectura describe la separación de la funcionalidad en diferentes segmentos, de manera similar a la arquitectura por capas. pero cada segmento es un nivel que se encuentra físicamente en un equipo independiente.

Es un estilo que define el despliegue de las capas de la aplicación, se caracteriza por por una descomposición funcional de la aplicación, componentes de servicios y su despliegue distribuido, proveyendo mejoras de escalabilidad, disponibilidad  y utilización de recursos.

Cada capa es completamente independiente del resto, excepto de aquella/s se encuentran inmediatamente por debajo de ella. La capa n sabe como manejar las peticiones a la capa n+1, como trasladar dicha petición a la capa n-1 (si es que existe) y como tratar el resultado de la misma.

Las arquitecturas con “N-Tiers” poseen por lo menos 3 capas lógicas separadas. Cada capa tiene una funcionalidad especifica, de la cual es responsable y están localizadas en diferentes servidores físicos. Una capa (“layer”) se despliega en un nivel (“tier”) si más de un servicio o aplicación es dependiente de la funcionalidad expuestas por la capa.

Veamos los beneficios que nos aporta esta arquitectura:

  • Mantenibilidad
    Cada nivel es independiente de los demás, con lo que se consigue independencia. Se puede actualizar o modificar un nivel sin afectar a la aplicación en su conjunto. 
  • Escalabilidad
    Es razonablemente sencillo escalar puesto que los niveles están basadas en el despliegue de las capas.
  • Flexibilidad
    Cada nivel puede ser gestionado o escalado independientemente, lo cual aumenta la flexibilidad.
  • Disponibilidad
    Las aplicaciones pueden explotar la arquitectura modular empleando componentes fácilmente escalables.

Resumiendo un poco :

Podemos decir que para que una aplicación sea “N-Tier”, es condición necesaria pero no suficiente que mantenga una arquitectura por capas. Esta característica nos permite cumplir los requisitos de despliegue (3 o más capas separadas) que hacen a una aplicación “N-Tier”.